|

Aproximándote a Karak, primero pasas por Wadi Mujib, un cañón escarpado de 1000 metros de altura, que garantiza ponerte de humor para tu visita.
La fortaleza por si misma, es un laberinto de oscuras bóvedas de piedra, vestíbulos e interminables pasadizos. Los mejor conservados están bajo tierra y para llegar hay que atravesar numerosas puertas (pregunta en la oficina de venta de entradas). El castillo es más imponente que bello y lo mas impresionante es como ejemplo de la genuina arquitectura militar de la época de los cruzados.
El mas famoso de Karak fue Reynold de Chatillon, cuya reputación en las trincheras, traición y brutalidad era insuperable. Cuando murió Balduino II, su hijo de 13 años de edad, leproso, pidió la paz a Saladino, el Rey leproso, sin embargo, murió sin dejar heredero, y en sucesión de Reynold, quien consiguió ganar la mano a Estefanía, la rica viuda, eligió un regente de Karak. Pronto rompió la tregua con Saladino, quien volvió con un gran ejército preparado para la guerra.
Reynold y el modesto Rey de Jerusalén, lideraron las cruzadas sufriendo una derrota masiva.
Reynold fue tomado prisionero y decapitado por el propio Saladino, dando comienzo la decadencia de la fortuna de los cruzados.
El castillo fue ampliado, agregando una nueva ala oeste por los Ayyubidas y los Mamelucos.
Volver
a mapa turística.
|